lunes, 6 de enero de 2014
Los Reyes Magos son verdad
Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
- ¿Papa?
- Sí, hija, cuéntame
- Oye, quiero... que me digas la verdad
- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
- Es que... -titubeó Blanca
- Dime, hija, dime.
- Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:
- ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no sé, papá: que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!
- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.
- Entonces no lo entiendo, papá.
- Siéntate, Blanquita y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.
Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:
- Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.
Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y la voz de Dios se escuchó en el Portal:
- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme:
¿Qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
- ¡Oh, Señor! -dijeron los tres Reyes postrándose de rodillas.
Necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero, no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
- No os preocupéis por eso -dijo Dios-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños? -preguntó Dios.
- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.
- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que Dios estaba planeando, cuando la voz de nuevo se volvió a oír:
- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO, ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y, alrededor del Belén, recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.
Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.
Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:
- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.
Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos.
jueves, 2 de enero de 2014
Los Reyes Magos y los Animales
Se acercan los Reyes Magos, es un día especial para los niños, creo que de los pocos días que esperan durante todo el año con mucha ilusión y cuanto mas cerca está, mas nerviosos se ponen.
Es un día donde casi todo es posible y los deseos se hacen realidad en mayor o menor medida.
Los niños piden video juegos, juguetes, libros, consolas, móviles y.... animalitos. Es cierto con los hamster, coballas, tortuquitas o pajaritos son fáciles de cuidar y casi cualquier amigo o familiar, se hace cargo de ellos sin problemas. Pero ¿qué pasa con los perros y los gatos?
Los perros y los gatos normalmente estropean cosas, un perro de raza grande en un piso muerde muebles, se come tus calcetines, te muerde las sillas y hay quien hasta te hace huecos en la pared...
Un perro grande en un apartamento, necesita salir a menudo y caminar mucho. Mi perra camina de 2 a 3 horas con Jose Perez Diaz todos los días, sólo falla cuando llueve, y otras 2 veces a hacer sus necesidades. La lleva por montes, montañas y veredas, la suelta y la deja correr libre. Nuestra perra no come mucho, pero aún así gasta un saco de 15 kilos de comida al mes, pastilla del corazón y pipeta para las pulgas, hay que cepillarla a diario y barrer la casa todos los días, sobre todo en época de muda que nos deja el suelo como un pajar.
Si es hembra, menstrúa 2 veces al año y tienes la fregona todo el día en la mano limpiando la sangre que deja en el camino.
Lleva 3 vacunas al principio, una anual y un chip. Se le compran juguetes para que muerda y se entretenga... aún así, me ha mordido 3 sillas, las paredes de la casa y el dormitorio, sus camas, algunas toallas, un árbol de decoración y las luces de navidad del año pasado.
Un perro, sea grande o pequeño... o un gato, son una responsabilidad, es tanta responsabilidad como tener un hijo. Y no es que los compare con los humanos, pero son SERES VIVOS, sienten, padecen, sufren, tienen sentimientos y emociones, comen, respiran, dan y necesitan recibir amor. Necesitan muchas atenciones porque no son autónomos, es como tener un bebé grande durante 15 años. Se enferman y necesitan atención médica.
Se RESPONSABLE!
Si vas a regalar un perro o un gato, no lo compres, adóptalo, pero hazlo con responsabilidad y entiende que es para siempre... No es un juguete que cuando ya no lo quieres, lo tiras o regalas porque ya no te sirve.
Enseña a tu hijo a querer y respetar a los animales...
Yo no soy una amante incondicional de los animales, los destrozos de mi perra en mi casa me han hecho pasar muy malos ratos, y el primer año fue muy difícil... Soy bastante estricta con los espacios de mi perra, y la trato como lo que es... un perro! Pero ver el amor que Luna y Noah Yumar se transmiten cada día, es un descubrimiento y una caricia para el alma.
Verla perseguir a Jose por toda la casa porque piensa que ya es la hora de salir o moverte el rabo sólo por el hecho de mirarla, no tiene precio.
Da igual si la regañas, si tienes un mal día, si estás de mal humor, si no le haces caso...ella siempre está dispuesta para dar amor.
Un animal es un ser con sentimientos... trátalos con respeto y por favor... JAMÁS los abandones!!
Felices Reyes! ♥

domingo, 13 de octubre de 2013
Esencia Reiki

Cada día, cuando amanece, puedo sentirte tan sólo
abrir los ojos, te haces presente en cada situación por insignificante que sea,
siendo parte de cada segundo…
Cuando dejo correr el agua de la mañana por mis
manos, se abren para recibir toda la energía del Universo, y con sólo
nombrarte, te siento.
¡Reiki! Y mis manos toman conciencia de cada roce,
de las gotas de agua fresca, recargando de energía que me llena y transporta en cada movimiento
cotidiano.
Con la conciencia activada de tu poder, me sumerjo en las cosas sencillas de mi vida,
el abrazo a mi hijo, el orden de mi casa, salir casi de noche a la calle y
respirar… aire.
¡Reiki! Y mi nariz siente un cosquilleo, huelo el
sereno de la noche, mis oídos se abren a los sonidos, mis ojos disfrutan como
nunca de un amanecer que se hace oculto para aquellos que van sin mirar porque
tienen prisa.
Empiezo a encontrar mas conductores amables y yo sonrío, no se si alguien se da cuenta,
pero me sigo llenando de ti…
¡Reiki! Y soy plena conciencia del cielo azul, de
la copa de los árboles verdes, del viento, el sol o la lluvia y me doy cuenta
de que ahora todo es mas intenso.
Cualquier cosa que hago, me huele y sabe a ti…
Eres esencia, aroma, luz y despertar.
Eres intensidad y plenitud.
Como si fueras perfume, desde que me levanto, me
voy rociando gotitas de ti. Llenando mis sentidos de tu magia, de tu poder y
grandeza, porque desde que estás en mi vida, yo también soy “esencia Reiki”.
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